Principios de septiembre...
Un buen mes para apuntarse a un curso de catalán, comenzar una colección para construir un maqueta naval, matricularse de la carrera soñada y... ¡Por qué no! Retomar los cuidados alimentarios abandonados en las vacaciones...
Y es que septiembre es un mes propicio para comenzar cosas. De alguna manera, todos y todas, nos volvemos un poco maniaquillos y nos entran ganas de comernos el mundo.
Las fiestas y vacaciones siempre son un obstáculo para esto de cuidar la alimentación, por esta razón septiembre también tiene la ventaja de ofrecer casi cuatro meses por delante para centrarse en los cuidados, hasta las fiestas navideñas.
Así pues, dicho y hecho, comienzo una nueva etapa en la carrera de la vida.
Mi objetivo para esta semana:
- Dedicar cada día 5 minutos a
meditar sobre los cuidados alimentarios
Y una vista de Sevilla, desde "las setas" que me sorprendió mucho. Por cierto, encontré la ciudad más bella que nunca...
Las setas de Sevilla (Metropol Parasol, Jürgen Mayer, 2011)